12 de julio de 2012

Tocan las campanas a fuego


   El geógrafo dice: "El fuego siempre ha formado parte de la cultura agraria mediterránea. Un elemento de vida y muerte. Un elemento que permanentemente nos acompañó en los viejos y sencillos hogares y que se utilizó como arma para desbrozar las tierras, para preparar los pastos del próximo otoño, para limpiar posíos y viejas rastrojeras... y cuando se desmandaba, corría desbocadamente por campos y montes. 
   El verano siempre era un tiempo temeroso, cuando los fuegos se combinaban con intensos estiajes, con pastos elevados. Entonces, de tiempo en tiempo, las campanas que siempre anunciaron la vida y la muerte en pueblos y ciudades repicaban llamando a los vecinos y una corriente colectiva aventaba a las poblaciones rurales que acudían prestas a contener lo incontenible, a enfrentarse con su conocimiento, con sus habilidades y con el trabajo duro y esforzado, a un enemigo que ellos conocían y sabían manejar diestramente."




1727, junio 15. Trujillo.

La ziudad dixo que mediante la gran abundancia de pastos con que se hallan los campos de su juridiçión, se deve temer el que los fuegos que en ellos se introducen hagan graves estragos en los montes de su juridiçión. Para cuio remedio suplicó al señor correxidor se sirva de mandar: que vajo de las penas impuestas por lei del reino y otras que le parezcan correspondientes, ninguna persona sea osado de ençender fuego en dichos campos i montes para quemas, rozas, camadas, haçer carbón ni cardillo, ni con otro motibo alguno, y que se publique así en esta ziudad por vando como por vereda en las villas i lugares de su partido.

(Archivo Municipal de Trujillo. Legajo 254. Fol. 29v-30)



1717, junio 30. Zorita.

Yo Martín Blázquez Díaz, escrivano del número y aiuntamiento de este lugar de Zorita, de la jurisdizión de la ziudad de Truxillo, por merced del reverendisimo Padre Prior y Convento de Nuestra Señora de Guadalupe <i Real Aprovazión>, zertifico y doi fe cómo aora que serán las quatro de la tarde de este día se a dado notizia a los señores alcaldes del averse enzendido fuego en los montes de Portera, término de esta villa y zerca de este lugar, los que en cumplimiento de su obligazión mandaron tocar la campana y juntaron jente para apagar dicho fuego. Y a este fin salieron de este lugar, y para los efectos que les combenga me pidieron al presente y de su mandado lo signe y firme en dicho lugar, en treinta de junio de mil setezientos y diez y siete años. Entre renglones =Y Real Aprovazión= Vale=
En testimonio de verdad (signo)
Martín Blázquez Díaz

(Archivo Municipal de Trujillo. Legajo 396.2) 

26 de junio de 2012

Los toros... con solomillo


   El Corpus ya ha pasado. También las fiestas que lo acompañaban, aunque algunos seguirían degustando los restos de aquella celebración. Porque la carne de los toros que alegraron a los trujillanos acabarán en los fogones de algunos de los conventos de la ciudad o de quienes en ese momento rigen los destinos de Trujillo. Los cuatro toros de las fiestas del Corpus de 1577 serán troceados en cuartos y en esta ocasión repartidos entre los regidores, los dos escribanos del concejo y el teniente de corregidor. Pero si el día tres de junio se organizaba el reparto, unos días después, el 21 de junio, los regidores vuelven a tratar de esos toros. Porque no llegaron completos. Lomos y solomos brillaban por su ausencia, aunque no sabemos cuál fue su destino. De ello se culpa al mayordomo, responsable del reparto, a quien se amenaza con perder aquella parte que compensaba su trabajo, los cueros de los toros.  

1577, junio 3-21. Trujillo.

Este día se repartieron los quartos de los toros de la fiesta de Corpus Cristi en la forma siguiente.
A el señor teniente un quarto.
A el señor Juan de Herrera otro.
A el señor Pedro Mesía, otro quarto.
A el señor Antonio de Tapia, otro.
A el señor Garçi Rodríguez, otro.
A el señor Hernando de Orellana, otro.
A el señor Melchor Gonçalez, otro.
A el señor Altamirano, otro.
A el señor Françisco Durán, un quarto.
A el señor Antonio Sánchez, otro quarto.
A el señor Rodrigo de Senabria, otro.
A el señor Pedro de Orellana, otro quarto.
A el señor Juan de Hinojosa, otro quarto.
A el señor Juan de Alarcón, otro quarto.
A los escrivanos del ayuntamiento, a cada uno su quarto. (...)

Este día se acordó que se notifique a el mayordomo de esta çibdad que no quite los lomos ni solomos de los toros ni de pesqueço sino tan solamente las cabeças como se quitan en la carniçería, so pena que se le quitarán los cueros de los toros y se notifique a los cortadores no lo quiten, so pena de dozientos mrs. 
(Archivo Municipal de Trujillo. Legajo 43. Folios 65v. y 68v.)


7 de junio de 2012

Corpus Christi en Trujillo. Fiesta de toros.


   Todo listo para el Corpus. Las campanas de Santa María la Mayor llamarán al clero y a la ciudad a congregarse en este templo desde donde saldrá la procesión. Las andas con la custodia del Santísimo Sacramento recorrerán la ciudad saliendo de la villa por la puerta de Santiago. Al llegar a la plaza, "sy ay representaçión de autos se haçen puniendo el Santísimo Sacramento en el tablado en su altar que para esto está fecho y con la deçençia que conbiene". Acabados los autos, la procesión recorrerá las calles de Sillería, San Miguel, Tintoreros, Vivancos, calle Nueva, plazuela del Azobejo, Carnicería, regresando de nuevo a la plaza para terminar su recorrido en la iglesia de Santa María.

   El concejo se ocupó de todo lo que le atañe en la fiesta religiosa, pero una celebración en Trujillo no está completa sin toros y este año no van a faltar. 

1577, mayo 20. Trujillo. 
  
Toros para Corpus Cristi.  Este día se cometió a los señores Antonio Sánchez de Paredes y Rodrigo de Senabria que conpren quatro toros para la fiesta de Corpus Cristi y hagan hazer las barreras y corral de los toros. 

(Archivo Municipal de Trujillo. Legajo 43, folio 61v.)

Capeas en la plaza mayor de Trujillo




28 de mayo de 2012

Corpus Cristi en Trujillo. Tablados para autos.


   Resuelto el contrato con quienes habrían de representar los autos en la festividad del Corpus Christi, y ya cercana la fecha, la infraestructura necesaria para la representación de los autos debe ser completada. Pero en 1577, cuando el autor Juan Granado ha cobrado ya parte de los ducados acordados en su contrato de autor teatral, el ayuntamiento trujillano se debate en la duda: ¿dónde hacer los tablados para las representaciones? Sin duda en la plaza, escenario central de las grandes festividades y festejos de la ciudad. Pero, ¿arriba, cerca de las casas consistoriales, o en la zona baja? Defensores de uno u otro espacio plantean sus argumentos. La costumbre siempre fue situarlos en la zona baja, más cómodo para su visión por el pueblo, pero en los dos años anteriores se habían acercado a las casas consistoriales, en la zona más alta de la entonces desnivelada plaza. ¿Como solucionarlo? Asistamos a la votación.


1577, julio 3. Trujillo.
 Votos sobre en qué sitio se harán los tablados y autos.
Este día se trató en qué parte se tiene de hazer sitio en esta çibdad para poner el Santísimo Sacramento el día de Corpus Cristi y los tablados para los autos en la plaça, y abiéndose tratado y comunicado adónde estará más cómodamente,
el señor Juan de Herrera dixo que se haga el sitio y tablados a la puerta de la de Diego del Saz, como se suele hazer los años pasados.
El señor Antonio de Tapia dixo lo mesmo.
El señor Pedro Mesía dixo que ya está acordado que se haga junto a las casas del consistorio y ansí su boto es que se hagan adonde está acordado, pues dos años se ha fecho junto a las casas del consistorio.
El señor Garçi Rodríguez dixo que en el ayuntamiento pasado se platicó y acordó que se hiziesen los autos junto a las casas del consistorio y ansí es su boto y pareçer que se haga.
El señor Françisco Durán dixo lo mismo que el señor Garçi Rodríguez.
En señor Antonio Sánchez dixo que se hagan adonde antiguamente se solían hazer, como lo dize el señor Juan de Herrera.
El señor Hernando de Orellana dixo que se habló en el ayuntamiento pasado en que se acordó que se hiziesen los autos junto a las casas del consistorio y ansí agora le pareçe que se hagan adonde está acordado.
El señor Rodrigo de Senabria dixo que es huso y costunbre muchos años hazerse los tablados y autos a la parte de abaxo de la plaza y de hazerse un año junto a consistorio se siguiesen ynconbinientes como son clamar todo el pueblo dello y los clérigos y saçerdotes están prestos en no benir con el Santísimo Sacramento si se ponen los tablados a la parte de arriba porque les pareçe que no está bien y ansí es su boto que se haga a la parte de abaxo adonde es costunbre.
El señor Altamirano de Bargas dixo que su voto y pareçer es que los tablados y fiesta del Corpus Cristi se hagan a la parte de abaxo de la plaça, adonde se han fecho todos los años la más parte dellos, por ser más en comodidad para que todo el pueblo goze dellos.
El señor Melchor Gonçalez dixo que él entiende que esta çibdad, por ynconbinientes y rebueltas que abía, acordó de poner los tablados y autos çerca de las casas del consistorio y ansí se hizo y que la mayor parte de los caballeros que están presentes se hallaron el ayuntamiento pasado y acordaron que se hiziesen a la parte de arriba de palabra y que porque dos clérigos an benido a dezir que estará mejor a la parte de abaxo y que su boto es que se haga a la parte de arriba y que a los clérigos se les haga un tablado en que estén.
El señor Juan de Hinojosa dixo que le pareçe que está más açertado que se hagan los tablados y autos a la parte de abaxo de la plaça.
El señor Pedro de Orellana dixo lo mesmo que el señor Juan de Hinojosa.
El señor Juan de Alarcón dixo que le pareçe lo mesmo que dize el señor Garçi Rodríguez.
Françisco de Loaysa, sesmero, dixo que atento que de tienpo ynmemorial a esta parte sienpre se an fecho los autos a la parte de abaxo de la plaça, eçeto aora dos años, que se hizo a la parte de arriba de la plaça, y ansí el clero, como todo el común de esta çibdad, claman diziendo que si se haze a la parte de arriba no se puede ber ni gozar de la dicha fiesta, por tanto que pide y requiere todas las vezes que es obligado no se haga mudança sino que se hagan a la parte de abaxo, con protestaçión que haze que si el dicho clero pasare con el Santísimo Sacramento sin entrar a la dicha fiesta, sea a culpa y cargo de esta çibdad, y ansí lo pide y requiere etç. y pide testimonio.
E luego el señor teniente mandó que se regulen los votos y pareçe que siete botos son en que se hagan los tablados y autos a la parte de abaxo de la plaça y seys votos que se hagan a la parte de arriba, junto a las casas del consistorio y ansí dixo que se conforma con la mayor parte de los dichos votos y así se hagan los tablados y autos a la parte de abaxo de la plaça.

(Archivo Municipal de Trujillo. Legajo 43. Folio 64v-65v.) 
Palacio de la Conquista y antiguas Casas Consistoriales

19 de mayo de 2012

Corpus Christi en Trujillo. Autos y entremeses.


     Se acerca el Corpus Christi. Ocho jueves debían pasar desde el Jueves Santo para que tuviera lugar una de las celebraciones más importantes del calendario festivo trujillano. Lo religioso y lo profano se mezclaban en la celebración de la Eucaristía, que traía a la ciudad vistosas procesiones, representaciones, danzas y toros. Su organización exigía dedicación y tiempo a los regidores comisarios en quienes delegaba el concejo. Los preparativos eran muchos.
   Varios meses antes de la celebración, el regidor Fernando de Orellana contrata a un autor de comedias para que, con su compañía, lleve a cabo las representaciones divinas de la festividad de 1577. Entremeses graciosos completarán el programa. El autor de ese año es Juan Granado, natural de Baeza y apodado el Andaluz, cuyas Coplas sobre la batalla de Lepanto, impresas en Barcelona unos años antes, circulaban por el reino.


1576, noviembre 14. Trujillo.

En la çiudad de Trugillo a catorze días del mes de novienbre de mil e quinientos e setenta y seis años, ante mi Juan Velardo, escrivano público del número de la dicha çiudad e testigos, pareçieron presentes el ilustre señor Fernando de Orellana, veçino e regidor de la dicha çiudad e comisario para lo de yuso contenido, de la una parte y en nonbre desta çiudad, justiçia e regimiento della, e de la otra Juan Granado, veçino que dixo ser de la çiudad de Baeça, autor de comedias, como prinçipal obligado, e Françisco de Salamanca, veçino desta dicha çiudad, como su fiador y entre anbos a dos juntamente, de mancomún e a boz de uno e cada uno de nos ynsolidun, renunçiando como renunçiaron las leyes de la mancomunidad como en ellas se contiene, dixeron que son conçertados e convenidos en esta manera: que el dicho Juan Granado se obliga de venir a esta çiudad a representar dos autos a lo divino, uno la bíspera y otro el día de la fiesta del Corpus Criste del año primero venidero de mil e quinientos e setenta y siete años, en las partes e sitios que por esta çiudad le fuere ordenado, con algunos entremeses graçiosos y líçitos, e que trairá para la dicha representaçión a su muger e gente bastante e buenos ofiçiales porque esta çiudad le tiene de dar e pagar çiento e treynta ducados en dineros e seis fanegas de trigo luego como aya fecho e representados los dichos dos autos; y se obligaron los dichos Juan Granado e Françisco de Salamanca a lo cunplir como dicho es so pena que a su costa esta çiudad pueda buscar autor e representantes que hagan los dichos autos, e más yncurran en pena de diez mil maravedís para los propios desta çiudad, con que el dicho Fernando de Orellana obliga a esta çiudad e sus propios que dará e pagará a el dicho Juan Granado los dichos çiento y treynta ducados y seis fanegas de trigo otro día después del día e fiesta del Corpus Criste, aviendo representado los dichos dos autos como dicho es, so pena que por cada un día que se detuviere en la cobrança se le pagarán e darán quatro ducados para la costa de la gente que truxere e para cunplir y pagar y aver por firme lo que dicho es, el dicho señor Hernando de Orellana obligó los bienes y rentas desta çibdad y los dichos Juan Granado y Françisco de Salamanca obligaron sus personas y bienes e dieron poder cunplido a todas y qualesquier justiçias destos reynos y señoríos de su magestad para que los conpelan y apremien a lo que dicho es cunplir y pagar (...) y otorgaron la presente ante mi el escrivano público e me pidieron la escriviese e signase con mi signo y fueron testigos que fueron presentes Juan Ruiz de Palaçios, alguazil mayor, y Françisco Ruyo y Hernando de Alarcón, veçinos desta dicha çiudad. Y el dicho Juan Granado lo firmó juntamente con el dicho Fernando de Orellana y por el dicho Françisco de Salamanca un testigo.
Hernando de Orellana (rúbrica)   Juan Granado (rúbrica) Por testigo Fernando de Alarcón (rúbrica). Pasó ante mi, Juan Velardo, escrivano (rúbrica)

(Archivo Municipal de Trujillo. Legajo 43. Folio 11v.) 


P. M. Cátedra -C. Vaíllo: "Los pliegos poéticos españoles
del siglo XVI de la Biblioteca Universitaria de Barcelona".

6 de mayo de 2012

Aligerando gastos


Finanzas, deuda, déficit, crisis, ajustes, recortes, ahorro. Palabras que resuenan estos días como extraña letanía y que generan una mezcla de pesimismo y desazón. 
 A lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII, las continuas demandas de la Corona a la ciudad de Trujillo para sufragar sus cercanas y lejanas aventuras bélicas y los inmensos gastos que el continuo tránsito de tropas genera en algunos momentos en esta ciudad acaban por situar a la en otro tiempo saneada hacienda trujillana al borde del desastre. Una y otra vez se acude a préstamos que solucionen las apremiantes y urgentes necesidades del concejo, pero pronto vuelven las exigencias.
Cuando en junio de 1655 la ciudad y su corregidor, Diego de Guzmán y Velasco,  comisiona a los regidores Francisco de Monroy Escobar y Álvaro de Contreras Portocarrero para que analicen la situación financiera de la ciudad, sus deudas y empeños y presenten soluciones para el "alibio de las cargas que tiene", ambos regidores no lo dudan: aligerar gastos. Bajada de salarios, despidos, recortes en fiestas, "una bela y no más" y las limosnas, con moderación.  El arca nos muestra que nada ha cambiado: nuevos problemas con viejas soluciones.

1655, septiembre 13. Trujillo.

Los señores don Françisco de Monroy Escobar y don Álvaro de Contreras Portocarrero dieron quenta a la ziudad como en virtud de la comisión que les dio en diez y ocho de junio pasado deste año para ver y reconozer el memorial de la renta de la ziudad deste año y de las deudas que tiene y confiriesen la mexor dispusizión que se pudiese tomar para desempeño desta ziudad y alibio de las cargas que tiene y que en su execuzión traen a este ayuntamiento las adbertenzias que les a parezido convenientes para lo referido; y aviéndolo visto y considerado los dévitos grandes que tiene y que le es preziso dar forma en los gastos, acordó por aora que desde el día de san Andrés deste año en adelante se quiten los salarios de la música, menos los ministriles, y que en la fiesta del Santísimo Sacramento que se zelebra el día del Corpus Cristi y su otava se paguen dozientos ducados y en la de la Candelaria se den belas a todos los cavalleros capitulares de este ayuntamiento, escrivanos del, mayordomo y médico, alguazil mayor y porteros y al cabildo eclesiastico que se hallaren presentes, a cada uno una bela y no mas.
Al relojero se le dé de salario doze mil mrs. en que entre el azeite para los relojes, y dos fanegas de trigo; a los dos deheseros de yeguas y cavallos se les quita el trigo.
Al sacristán de Santiago, por tocar a las ánimas y ronda, zien reales.
Al prezeptor seis fanegas de trigo.
A los dos deheseros de yeguas y cavallos se les quita el trigo.
A las guardas que se les pague el trigo a la tasa, que junto su prezio con los dos mil mrs. de salario hazen zinco mil seisçientos y setenta y dos mrs. cada año. Los quales se les paguen la metad en arbitrios y la otra metad de lo que prozediere de las condenaziones de montes.
Que no se den ayudas de costas a nadie y las limosnas que se dieren sean con moderazion.

(Archivo Municipal de Trujillo. Legajo 74.3. Folio 188v.)

18 de abril de 2012

El tesoro del berrocal


El geógrafo dice: "Sobre la inmensa penillanura de pizarras duerme apaciblemente el berrocal. Es como un inmenso galápago –tal vez salido de propio Magasca- dormitando y tendido al sol. Su milenario caparazón está adornado y cabalgado por  bolos graníticos, un castillo, una ciudad y varias poblaciones. También por escobas y retamas que ahora estallan en blancos y amarillos y que atenúan su aparente dureza.
    Entre esas formas siempre hubo un tesoro escondido. Es el más valioso en estas tierras de tiempos cambiantes: el agua. El berrocal atesora este recurso que casi no corre por encima de él,  pero que se almacena en su interior. Desde antiguo, las fuentes y los pozos eran conocidos, apetecidos y cuidados. Especialmente en tiempos de escasez y sequía.
    Sus nombres aparecen una y otra vez en los documentos: Añora, Olalla, Carbonera, Almohalla, el Parral, Zarzuela, Fontalba, Marcinillos, fuentes "que son de beber".
    En esos tiempos de escasez, cuando el agua atesorada en las entrañas del berrocal es más demandada y necesaria, cuando las nubes pasaron de largo o no aparecieron en otoños e inviernos secos, era entonces cuando había que acudir al arcano, a los buscadores de tesoros y adivinadores de veneros. El zahorí, armado de su conocimiento antiguo, de su sensibilidad extrema y de su vara de avellano, abedul, arce o fresno, recorría los lugares y decía dónde había de ahondarse, cuánto habría de hacerse y lo cuantioso de ese tesoro acuoso que encontrar. Aunque, eso sí, ese zahorí señalaba los lugares donde ya había fuentes y pozos, y en los que habría de buscarse con más ahínco y a mayor profundidad."
    Marisa López saca del arca ese momento.


1498, julio 13. Trujillo.

XIII de julio

Las fuentes que dize zahorí saca aguas que se han de fazer alderredor de la çibdad son estas
Dize que çerca de la Çarçuela, entre la dicha fuente de la Çarçuela e el majuelo de los herederos de Sancho de Cabrera ay agua casy duçe e que cavando ally e fasyendo fuente larga, que dixo que han de cavar dos estados e medio, que sacarán asaz agua e que la piedra que se fallare será buena de quebrar e que serán dos dedos de agua cavándose los dichos dos estados e medio en hondo.
Dixo que cavando e ahondando la fuente del Añora çinco palmos más de lo que agora está, que avrá en ella dos tanta agua.
Dixo que cavando çerca e junto con la fuente que está çerca de los Martyres, a la parte de la mano yzquierda, tres estados en hondo, que es cada estado diez palmos, que sacarán tres dedos de buena agua duçe e que la peña que se fallare será razonable de cavar.
Esto dixo que faziéndose asy que saldrá verdad e díxolo asy veyendo los sytios desto por los ojos e estando presentes el señor corregidor Día Sanches de Quesada e los señores Juan Núñez de Prado e Tomás de Bonilleja, regidores. Testigos que fueron presentes Juan Velásquez e Ferrando de Orellana e Françisco de Gaete e otros muchos vezinos de la dicha çibdad.
Quedó e asentó el dicho zahory con los dichos señores corregidor e regidores que el verná a esta çibdad a ser presente a abrir e sacar las dichas aguas de oy en quinze días primeros siguientes al más tardar, e que non saliendo asy lo suso dicho que él pagará las costas e que saliendo asy verdad el conçejo le satisfaga lo que vean que es razón e a su vyrtud lo dexó etc. Testigos los dichos.

(Archivo Municipal de Trujillo. Legajo 5.8. Folio 67v.)

--> Zahorí en acción. Pierre Le Brun. Historia crítica de las prácticas supersticiosas. 1732

6 de abril de 2012

Procesiones bajo luna llena


    Estos días, si el tiempo no lo impide, las calles de Trujillo sentirán el repique de las horquillas y el discurrir de las procesiones. Con toda seguridad, trujillanos y foráneos se acercarán a contemplarlas por razones religiosas, culturales o turísticas, pero siempre con respeto. 
    El tránsito de las procesiones por las calles y plazas trujillanas se repite desde hace siglos. Cambian las formas, los colores, los sonidos, pero una y otra vez el calendario litúrgico convoca a los creyentes. Llega la primera luna llena de la primavera. 
   Con luna llena salieron los israelitas de Egipto, con luna llena se celebró la Última Cena y la luna llena después del equinoccio de primavera ve pasar nuestros pasos y penitentes. 
   La existencia en el archivo trujillano de un Procesionario nos permite seguir los momentos y lugares de los desfiles procesionales del Trujillo de finales del siglo XVI e inicios de la centuria siguiente. 


Cristo del Perdón
    El mantenimiento de la tradición seguida hasta entonces moverá al concejo trujillano a exigir que se cumpla la costumbre seguida en las procesiones que a lo largo del año se celebran en la ciudad, ya que algunos beneficiados y capellanes "con çiertos colores y motibos pretenden alterar el orden antiguo de las proçesiones públicas y solegnes que los dichos cabildos están obligados a hacer cada año, lo qual resulta en gran dispendio de el culto dibino y daños de el bien común". Por ello solicitará del vicario eclesiástico un traslado de los acuerdos que el cabildo mayor de beneficiados de la ciudad había redactado en 1601. De estas "Proçesiones generales, hordinarias y estrahordinarias que el cabildo mayor de los benefiçiados de la çiudad de Trugillo haçen en cada un año, y los días en que las haçen y la horden que guardan y an de guardar en ellos conforme a sus hordenanças y constituçiones y a las loables y antiguas costunbres de el cabildo" nosotros sacamos del arca las que los días de Jueves y Viernes Santo discurrían por nuestras calles.


1608, febrero 22. Trujillo.

Proçesiones estravagantes
Proçesión de la cofradía de la +
El jueves santo en la noche, en la proçesión de la diçiplina de los hermanos de la Vera Cruz que sale de el conbento de San Françisco, no se halla el cabildo capitularmente ni tiene obligaçión dello, pero si algún benefiçiado fuere hermano de la dicha cofradía, o no lo siendo por su deboción quisiere hallarse e yr en ella con sobrepeliz, lo pueden haçer según la antigua e loable costunbre que de esto ay; las oraçiones que se diçen en la dicha proçesión acabado el salmo de miserere, así en las yglesias parrochiales como en las calles por donde ba la proçesión está en cosstunbre que las diga el benefiçiado más antiguo que se hallare en la tal proçesión, y no abiendo benefiçiado las diçe el capellán más antiguo que va en ella, pero las oraçiones que se diçen en el monesterio de San Françisco, de donde sale esta proçesión, las diçe el guardián o frayles de el dicho conbento.
Proçesión de la cofradía de la Soledad
En la proçesión de diçiplina que haçen los cofrades de la Soledad el biernes santo en la noche que sale del conbento de los frayles de Santo Domingo, puede el cabildo, si quisiere, hallarse capitularmente en la dicha proçesión conforme a el asiento y concordia que sobre esto se tomó con los dichoss relijiosos, y hallándose el cabildo o qualquier benefiçiado de él en la dicha proçesión quando en ella se ovieren de deçir algunas oraçiones acabado el salmo de miserere mey deus que se ba diçiendo sienpre, a dezir las dichas oraçiones el cura o benefiçiado más antiguo de la yglesia parroquial donde se dixere la oraçión o el benefiçiado más antiguo que fuere en la dicha proçesión, y las oraçiones que se dijeren por las calles las a de dezir el benefiçiado más antiguo que fuere en la proçesión, pero las oraçiones que se dixeren en el dicho conbento de Santo Domingo y en el de las relijiosas de Santa Ysabel, que son de su horden, las an de deçir los dichos relijiosos, y en caso que no fuese en esta proçesión ningún cura ni benefiçiado para poder deçir las oraçiones que les tocan, las a de deçir el capellán más antiguo que fuere en la proçesión, todo lo qual es conforme a el dicho asiento y concordia que se tomó entre el cabildo y los dichos relijiosos, cuya copia está en el archivo del cabildo. En estas dos proçesiones no tienen los benefiçiados ni capellanes ninguna distribuçión.

(Archivo Municipal de Trujillo. Legajo 59.19. Fols. 41v-43)


30 de marzo de 2012

Pescado para Cuaresma



La preocupación por el abastecimiento de ciertos productos como el pescado, especialmente en tiempo de cuaresma, se convierte en un hecho relevante en ciudades del interior en las que ese recurso es escaso.  El pescado llega a la ciudad de Trujillo desde los escasos  ríos y arroyos cercanos y también de zonas más alejadas, pero entonces seco o en salazón.
La ciudad regula a través de sus ordenanzas la forma en que se lleva a cabo el ejercicio de la pesca en sus ríos, evitando los conflictos entre pescadores cercanos o prohibiendo el uso del verbasco. Igualmente, aparece de forma reiterada el modo en que el pescado ha de ser ofrecido a los trujillanos por los vendedores y los lugares en que se ofrece en el mercado.
La necesidad de este recurso se hace más acuciante en estas fechas de cuaresma, y por ello Trujillo recurrirá a la Corona para que permita la pesca en los arroyos cercanos, arroyos que durante el verano quedaban reducidos a charcones perdiéndose el alimento necesario para cumplir los preceptos de la Iglesia. 


1574, agosto. 31. Madrid

Don Phelipe, por la Graçia de Dios, rey de Castilla, de León, de Aragón, de las dos Seçilias, de Jherusalem, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galiçia, de Mallorca, de Sevilla, de Çerdeña, de Córdova, de Córçega, de Murçia, de Jaen, conde de Flandes y Tirol etçétera. Por quanto por parte de bos la çibdad de Truxillo y vecinos particulares della nos fue fecha relaçión diziendo que esa dicha çibdad hera muy estéril de pescados porque no los avía sino çeçiales, a causa de lo qual pasavan travaxo los veçinos espeçialmente en tiempo de quaresma  y hera ansí que en la comarca desa çibdad, a una legua y a media y a tres della avía los arroyos que llamavan de Magasca y Magasquilla y Gilblanço y Tamuxa y otros, los quales en tiempo de berano no llevavan agua ninguna y estavan secos y por el ynbierno se criavan en ellos algunos pezes que salían de los ríos Del Monte e Texo, que confinavan con los dichos arroyos, y como sobrebenía el verano se secavan quedavan los pezes en seco y los comían los puercos y otros animales sin que dellos oviese probecho alguno, y porque si se pescasen los dichos pezes sería beneficio para esa dicha çibdad y veçinos della, nos suplicasteis os diésemos liçencia y facultad para que al menos en tiempo de cuaresma pudiesedes pescar en los dichos aroyos con cualesquier armadura que os pareçiese  o como la nuestra merçed fuese. Lo qual visto por los del nuestro consejo dimos una nuestra carta y provisión para que el nuestro corregidor desa dicha çibdad hiçiese sobrello quantas diligencias informaçión y con su parecer y contradicciones si las oviese lo enviase ante los del nuestro consejo para que visto se probeyese justiçia, en cumplimiento de lo qual el dicho corregidor hiço las dichas diligencias e información y con el dicho su parezer lo envío ante los del nuestro Consejo y por ellos visto y con nos consultado fue acordado que devíamos mandar dar esta nuestra carta para vos en la dicha raçón e nos tovímoslo por bien. Por la qual vos damos liçençia y facultad para que por el tiempo que a la justiçia e ayuntamiento desa dicha çibdad les paresçiese se pueda pescar y pesque con todas armaduras y redes excepto con barbasco en los arroyos de Magasca, Alcollarín, Búrdalo, Arroyo el peral, Magasquilla, Giblanço, Tamuja, Toxo, Toçuelo, las Conteras, Piçarroso y los de los Aguijones, que son los que en berano se secan, sin que por ello caygáis ny yncurráis en pena alguna. De lo qual mandamos dar y dimos esta nuestra carta sellada con nuestro sello y librada de los  del nuestro Consejo. Dada en Madrid a XXXI días del mes de agosto de mil y quinientos y setenta y quatro años.

D Episcopus Segoviensis
Liçençiado Pedro Gasco
Liçençiado Juan Thomás
Liçençiado Rodrigo Vázquez Arze
Dotor Aguilera
Liçençiado Covarruvias.

Yo Alonso de Vallejo secretario de camara de su majestad la fize escrevir por su mandado con acuerdo de los del su consejo

Liçençia a la çíbdad de Truxillo para que por el tiempo que a la justiçia ayuntamiento della paresçiese se pueda pescar en çiertos aroyos sin yncurrir en pena alguna

(Archivo Municipal de Trujillo. Legajo 42.15)


Fragmento de Cristo en casa de Marta.  Velázquez
National Gallery. Londres h. 1618




18 de marzo de 2012

Y juraron La Pepa


Doscientos años de la proclamación de nuestra primera Constitución. Pese a que entre los Diputados que en junio de 1810 resultaron elegidos para representar a la Provincia de Extremadura se encontraba el vecino de Trujillo Juan Capistrano Chaves y Vargas, la ciudad y su Partido no estuvieron representados en las Cortes gaditanas. Trujillo sostuvo ante las propias Cortes su antiguo derecho a enviar un diputado, tal y como habían hecho las ciudades de Badajoz y Mérida al haber estado presentes en las Cortes de 1789. El Diario de Sesiones del 25 de octubre de 1810 recogía la felicitación de Trujillo por la instalación de las Cortes, al mismo tiempo que lamentaba que no hubiera diputado por esta localidad, cargo para el que había sido nombrado en agosto el regidor Jacinto María de Orellana, marqués de la Conquista, y cuya elección había sido declarada nula por la Junta Electoral de la Provincia. 
   Juan Capistrano Chaves y Vargas se desplazará hasta Cádiz, pero en noviembre, enfermo, dirige desde Ayamonte un recurso a las Cortes "en que expone que había emprendido su viage para contribuir en lo que alcanzasen sus fuerzas á la salud de la patria; pero que sus males le habían impedido continuar, y le tenían en cama; y rezelando que la mudanza del clima en la estación del invierno acarrease á su salud un daño irreparable, pedía licencia de quatro meses para volver á su casa á restablecerla. Las Cortes resolvieron que se concediese al interesado lo que pedía". En  junio del año siguiente manifestaba de nuevo que "el estado de su quebrantada salud no le permite presentarse al Congreso á exercer su encargo", por lo que se le concedía una prorroga de cuatro meses. La siguiente noticia que tenemos de Chaves y Vargas será la notificación a las Cortes de su fallecimiento, en enero de 1812, siendo sustituido por José de Chaves y Liaño. 
   Promulgada la Constitución el 19 de marzo de 1812, la ciudad de Trujillo siguió el ceremonial que se marcó desde Cádiz para que el pueblo conociese, honrase y aceptase el texto constitucional. El ayuntamiento trujillano, en su sesión de 26 de junio, daba las instrucciones precisas para formalizar los actos del día 29: "Que se publique bando para que todo este vecindario concurra a la Plaza mayor en dicho día y ora a oír la publicación y el día cinco de julio más próximo concurrirán todos los vecinos a sus respectivas parroquias a la ora de la misa mayor a hazer el juramento, según se previene por el Supremo Consejo de Rejencia, con prevención que si, lo que no es de esperar, hubiese tan solo un becino que no allándose imposivilitado absolutamente faltase a un acto tan interesante a la nación, será en el mismo acto tildado y declarado por traidor a la Patria; y los feligreses de las parroquias destruidas concurrirán a la de San Martín."
  Un nuevo ayuntamiento tomará las riendas de la ciudad el 11 de agosto de 1812. El primer ayuntamiento constitucional de la ciudad, con Félix Antonio Spina como Alcalde presidente, José García de Atocha, Isidro Valadés Parejo, Francisco Elías, Juan de Zaballa, Francisco Sanz de Soria y Ramón María García como regidores y Manuel García Molano como nuevo Procurador Síndico Personero. 
   Pero antes, el 17 de julio, el consistorio que presentó ante los trujillanos la nueva Constitución se reunió para prestar juramento.

1812, julio 17. Trujillo.

Ayuntamiento de 17 de Julio para el juramento de la Constitución.
En la ciudad de Truxillo en diez y siete de julio de mil ochocientos doce, precedida cita ante diem, se congregaron en la sala Consistorial los señores D. Lesmes Bravo, correxidor Presidente, D. Alonso Galán Gordo, D. Ramón María García y D. Francisco Sanz de Soria, rejidores, D. Carlos Muñoz Calderón, diputado, y D. Manuel González Fernández, Procurador Síndico Personero de este común, y habiéndose notado faltaban los señores D. Félix de Vargas, rejidor, y el diputado D. Pablo Vizente Rentero, se mandó entrar en la sala a el portero, y preguntado por el Señor Presidente si había citado a referidos señores, contestó que no había podido hacerlo en persona a el señor D. Félix Vargas por allarse ausente hace muchos días, y que D. Pablo Rentero se alla enfermo en cama, en cuya virtud se procedió a celebrar este acta en la forma que sigue:
El señor Presidente manifestó a el Ayuntamiento que el principal objecto de esta reunión es el de recivir juramento a este Ilustre cuerpo de guardar la Constitución en los términos que prebiene el decreto de las Cortes de diez y ocho de marzo de este año comunicada en dos de mayo por el Excmo. señor don Ignacio de la Pezuela. Este Ilustre Ayuntamiento, que deseaba con impaciencia llegase este feliz momento, se prestó inmediatamente á efectuarlo y para que todos los indibiduos y dependientes de él lo presten en igual forma, mandó se abisara en el mismo instante a D. Antonio González y D. Gonzalo López, alguaciles mayores de este Juzgado y Campo, los quales entraron en la sala, ocuparon el lugar que les corresponde y en los pies de ella se colocaron los porteros; enseguida el señor Presidente, manifestando segunda vez por lectura literal a esta Ilustre Corporazión la sabia Constitución Política de la Nación Española, se levantó de su asiento y lo mismo ejecutaron todos los señores concurrentes y poniendo las manos en el libro de los Santos Ebanjelios que se allava sobre la mesa al frente de la capilla oratorio, recibió el juramento en la forma siguiente: ¿Juráis por Dios y por los Santos Ebangelios guardar y hacer guardar la Constitución política de la Monarquía Española sancionada por las Cortes Generales y estraordinarias de la Nación y ser fieles al Rey?, a que contestaron todos a una voz, si juro, de cuyo acto mandó su señoría que los infrascriptos escrivanos le entregásemos testimonio duplicado.

 (Archivo Municipal de Trujillo. Legajo 414. Fols. 34v-35v.)