14 de junio de 2015

Las cuentas del Corpus

    Pasó el Corpus y su Octava y es hora de ajustar cuentas. El concejo trujillano quiso dar cada año mayor solemnidad y colorido a la fiesta y eso supuso enormes gastos que debieron ser costeados por las arcas municipales.
    Cada año, al iniciarse enero, el mayordomo de propios daba cuenta de los importantes ingresos que llegaban a sus arcas, fundamentalmente del arrendamiento de las dehesas caballerías, así como de los abultados gastos que el mantenimiento de oficiales y servicios prestados a los vecinos ocasionaban a la ciudad. Entre las partidas que en 1594 constituyeron lo gastado por el mayordomo del año anterior, Mateo Casillas, la fiesta del Corpus Christi no fue de las más pequeñas. De hecho, en los años anteriores el concejo de Trujillo había necesitado dirigirse una y otra vez a la Corona buscando licencia real para aumentar dicha partida y dotar así a la fiesta del Corpus, su víspera y su Octava, de mayor esplendor en aspectos tanto religiosos como profanos.
    Mateo Casillas, el mayordomo que tuvo en sus manos los dineros del concejo en el año 1593, hubo de justificar las partidas gastadas en las fiestas del Corpus y lo pudo hacer en mayor cuantía que otros mayordomos anteriores, ya que de nuevo una Cédula del rey permitió desde 1591 destinar hasta 150.000 mrs. a tal fin. Fue así como se pagaron los toros, las colgaduras y los altares, las danzas y los ingenios de pólvora, los autos y las comedias, la música y los gigantes que llenaron calles, plazas y plazuelas cubiertas de “juncias e hinojos”.


1594, enero-febrero. Trujillo

Descargansele más veinte mil y seisçientos y quarenta mrs. que pagó por librança de xustiçias, rexidores, su fecha a veinte de xunio, a Gonçalo de Estúñiga clérigo, por la dança de las amaçonas que hiço para el día y bíspera de Cuerpos Criste (sic) y Otava, mostró la dicha la dicha librança con carta de pago e ha quenta de la facultad que ai de Su Maxestad para esta fiesta, de que yo el presente escrivano doy fe.

Descargansele más ochenta ducados que dio y pagó por librança de xustiçia y rexidores a Juan Sánchez, cabrestero, por dos danças que hiço para la bíspera y día de Cuerpos Criste y el viernes luegosiente (sic) en las proçesiones del Santísimo Sacramento. Mostró la dicha librança con carta de pago.

Descargansele más setenta i çinco mil y quatroçientos y ochenta mrs. que por librança de xustiçia y regidores dio y pagó a  Sevastián López, vezino desta çiudad, que uvo de haver por siete toros que se le conpraron, los quatro para la fiesta de Cuerpos Criste a treinta ducados, y los tres para la fiesta de San Juan a treçientos reales cada uno. Mostró la dicha librança con carta de pago, su fecha en quatro de xulio.

Descangansele más veinte i quatro reales que por librança de xustiçia i regidores dio y pagó a Alonso Muñoz porque linpió la plaça para correr los toros de la fiesta de Qüerpos Criste. Mostró la dicha librança con carta de pago, su fecha XXVII de xunio.

Descargansele más dos mil y duçientos y quarenta i quatro mrs. que por librança de xustiçia i regidores dio y pagó a Françisco Martín, cantero, por poner los palos en las calles desta çiudad para colgar las sedas y otros adereços en las plaçuelas onde no ay paredes, para la proçeçión del Santísimo Sacramento el día del Cuerpos Criste. Mostró la dicha librança con carta de pago, su fecha en ocho de julio.

Descargansele más nueve mil mrs. que por librança de xustiçias i rexidores dio y pagó a Françisco Delgado, porvorista, vezino desta çiudad, por las inninçiones de pórvora que hiço para la salva del Santísimo Sacramento en la proçesión del día del Qüerpos Criste. Mostró la dicha librança con carta de pago, su fecha en XX de xunio a quenta de la facultad.

Descargansele más ocho mil y quinientos maravedís que por librança de justiçia y regidores dio y pagó a Juan Pérez y consortes, vezinos del lugar de Búrdalo, por la dança que truxeron y hiçieron para la bíspera y día de Corpus Cristi deste dicho año. Mostró la dicha librança con carta de pago, su fecha en treçe de junio a quenta de la facultad que esta ciudad tiene de Su Magestad.


(Archivo Municipal de Trujillo. Legajo 62)


Danzantes del Corpus. Fuentes de León
http://fuentesdeleon.org/localidad/fiestas.php

24 de mayo de 2015

Volatines y alivio de pobres

     Describe Cristóbal Suárez de Figueroa, allá por 1615, el espectáculo que ofrecen los volatineros o volatines, ”gente prodigiosa en materia de saltos, por hacerlos de mil maneras, al parecer no con poco peligro; y así tienen algunos nombres de mortales. Fuera desto, andan, y bailan sobre una maroma con el compás de un palo, cosa admirable a la vista; porque junto con esto hacen en parte altísima asidos a la misma cuerda mil acciones de ligereza con tan prodigiosas vueltas y posturas, que dejan atónitos a los circunstantes”. Más de cien años después, siguen recorriendo pueblos y ciudades y maravillando con sus números acrobáticos.
    Como seguramente ya había pasado otras muchas veces, a Trujillo llegaron en el verano de 1726 y por supuesto fueron bien acogidos. Diversión asegurada para los trujillanos que además suponía una importante ayuda para una institución de la ciudad. Cada vez que en la Casa de Comedias de Trujillo tenían lugar representaciones teatrales, la cuarta parte de lo recaudado por las entradas a tales espectáculos era destinada al mantenimiento del Hospital de la Caridad, de escasas rentas y siempre necesitado de  ingresos para atender a enfermos pobres. Y lo mismo habría de pasar con los volatines que ahora acudían a Trujillo. Contaban con la licencia del corregidor y del ayuntamiento, harían disfrutar de sus acrobacias y contorsiones a sus vecinos y serían, una vez más, “alibio de pobres”.



1726, agosto 23. Trujillo

En la ziudad de Truxillo en veinte y tres días del mes de agosto de mil setezientos y veinte y seis años, se juntaron por ziudad en su sala baxa de aiuntamiento, abiéndose zelebrado misa y tocado la campanilla según costumbre, los señores don Juan Ypólito Fernández Bazán, correxidor en ella y su partido por Su Magestad, don Francisco de Mendoza, don Nicolás de Orozco, don Mathías de Orozco y don Diego de Camargo, todos rexidores de esta ziudad, y así juntos acordaron lo siguiente.
El señor correxidor dio quenta a la ziudad de cómo an llegado a ella ziertas personas que traen exerzizio de bolatines a pedir a su señoría lizenzia para exerzitar en esta ziudad sus abilidades, la que su señoría les a conzedido por el ynterés que de esto se le sigue a los pobres de la Santa Caridad, por el quarto que cobran de todas las personas que ban a ber semexante entretenimiento, lo que pone en su notizia pues será gustoso su señoría de que la ziudad lo apruebe. Y oído y entendido por la ziudad, dio las grazias a dicho señor correxidor por sus fabores y por lo que se ynteresa en cuidar de el alibio de los pobres del ospital de la Santa Caridad.

(Archivo Municipal de Trujillo. Legajo 254. Fols. 27v-28r.)



Jean L´Hermite. “Los volatineros delante del alcázar”. 1596